El preparado del mate es un ritual tan fundamental como la calidad de la yerba que elegimos. Cada etapa de este proceso tiene un propósito: potenciar el sabor y prolongar la experiencia, asegurando que el cebado se mantenga equilibrado desde el primer hasta el último termo.

 

¿Querés convertirte en un especialista? Aquí te compartimos la técnica infalible para disfrutar al máximo tu Rei Verde.

 

1. La elección del recipiente

El primer paso es seleccionar un aliado acorde a la calidad de la yerba. Recomendamos recipientes de calabaza —como un Imperial, Camionero o Torpedo—, que son ideales para resaltar las notas naturales de la molienda.

 

2. Preparación de la molienda

Verté la yerba en el mate hasta completar ¾ partes. Cubrí la boca del mate con la mano y agitalo con fuerza: esto ayuda a equilibrar los componentes de la molienda (que aunque es toda pareja y fina, está comppuesta por palo, hoja y polvo). Así vas a formar la clásica "montañita" en un lateral.

 

3. El primer contacto con el agua

Colocá una pequeña cantidad de agua tibia en el hueco (el espacio vacío junto a la montañita). Es vital esperar entre 5 y 10 minutos para que la yerba se hidrate correctamente. De esa forma evitamos que la yerba se queme y que la bombilla se tape.

 

4. La ubicación del bombillón

Una vez que la yerba ha reposado, introducí tu bombillón Rei Verde en el hueco. Recordá no moverlo para no arruinar la estructura del mate.

 

5. ¡A disfrutar!

Cebá tu mate vertiendo el agua siempre cerca de la bombilla, para que la parte superior de la montañita seca actúe como "reserva" de sabor.

 

💡 TIP DE EXPERTO: Para no quemar la yerba y mantener todas sus propiedades, la temperatura ideal del agua es de 75°C a 85°C.